
QUÉ NERVIOS! Hoy lunes 21 de marzo de 2016 por fin empiezo mis prácticas en la cadena hotelera con la que llevo soñando desde hacía años; Meliá.
No ha sido facil llegar hasta aquí. En un principio mi único propósito era ser una estudiante Erasmus en Francia para aprender el idioma y salir de fiesta como todo buen erasmus. Entonces, ¿qué hago trabajando en un hotel? Buena pregunta. Soy muy ambiciosa. No me conformo. Siempre quiero más y me hago ver que puedo más. ¿Eso es un fallo o una virtud? pues la verdad todavía no lo tengo claro... Supongo que tendrá un límite como todo.
No quiero enrrollarme en este apartado sobre mis metas y personalidad porque lo explico mejor en este enlace
Llegué al hotel Meliá Paris La Defense a las 10:50 como buena persona francesa haría en mi caso. La cita con la responsable de Recursos Humanos era a las 11:00. Se hizo de rogar mientras yo le daba vueltas a la manera en la que le saludaría y las cosas que le diría. Obviamente para nada ya que siempre acabo soltando lo contrario a lo que siempre me preparo. Y así fue, dije una serie de tonterías que pensé.. Ojalá no me haya entendido.
Firmas, contrato, documento para tal, documento para cual, y otro y otro y más papeles. Debía leermelos todos para conocer toda la política, condiciones, contrato, reglas, vestuario, y resto de apartados importantes para conocer y trabajar como una correcta empleada. Me los leí todos por supuesto (...)
PRESENTACIÓN EN LA RECEPCIÓN
Bienvenida a la recepción Lola! Mi responsable se llama Daniel, un señor de Nigeria aparentemente estricto, aunque mi impresión fue que tiene que ser divertido salir de fiesta con él.
Me presentaron también a Silvia, su asistente, una peruana muy simpática que desde entonces me llevo genial con ella. Abierta, sin pelos en la lengua, simpática, mandona cuando obliga su puesto, y muy cercana. En general, bien.

LA GUBERNANTA NO SABÍA QUE HOY LLEGABA AL HOTEL! ¿Y mi uniforme? Vaya tela... menos mal que quedaba uno limpio. Por contra, cabían no 1, sino 3 lolas dentro. Perdon madame, ¿que talla me ha dado, la XL alemana? Para mi sorpresa era la "S" española (tururú). Me prometió que me daría otro a principios de abril. El uniforme es muy gracioso: vestidito que simula falda y blusa, chaquetita gris con mi correspondiente cartelito con mi nombre, medias negras, taconcitos, y pelo recogido.
¿Qué pasó? Pues que era mi primer día y nadie me avisó de la indumentaria que debía llevar. Menos mal que con mi gran y audaz intuición me llevé unas medias negras en el bolso "por si acaso", (el problema era los encajitos que tenían). Eso, junto mis "tacones" que eran mis botas negras de Cowboy y mi vestido a lo Falete como que no me veía con fuerzas de lanzarme a la aventura.
El primer día salí a las 19:30. Las 8 horas y media diarias que tengo que trabajar. Casi muero. No entendía nada, me pusieron con un recepcionista para que me fuera explicando un poco el procedimiento, etc. Resulta que ese hombre es oficialmente el mejor recepcionista de Francia. ¿Hola? Llegué en septiembre sin saber decir una palabra en francés, me cuesta la vida entender a muchos franceses de habla cerrada, ¿cómo pretenden que me entere de algo con una persona que trabaja como una máquina y que no entiendo lo que dice de lo rápido que habla? NO.
La verdad, me sentí presionada, desubicada, agobiada, me preguntaba qué hacía en un sitio como ese, y que el trabajo de una recepción de un hotel 4 estrellas con 370 habitaciones no eran tan fácil como pensaba antes.
En efecto, esta fue mi cara después de ese primer día cuando llamé a mi gente para contarles todo.


Después de mi dudoso primer día, el resto de semana fue también bastante liosa. Toda la semana fue difícil ya que fui cambiando de formador por día. Fui intentando concentrarme en los nuevos conceptos pero con esos cambios ha sido complicado.
Primero con Christophe, cosa que no me vino bien ya que habla francés muy rápido y cerrado y no entendía más que un 40% de sus explicaciones... Luego con Camille, que no aprendí mucho. Lo bueno es que siempre tenía mi cuaderno en mano para apuntar cada pequeña cosa que veía o me decían.
Cada mañana se hace un "Briefing" antes de empezar el turno para conocer las novedades del hotel, los clientes VIP y los que se han quejado. De los errores hechos en el turno pasado y los nuestros propios. Para concretar, un resumen del día.
Ha sido una semana difícil, dura y bastante complicada de sobrellevar. Un comienzo con obstáculos que no me rindo porque se que a la larga será mejor.

Durante la semana tuve varias dudas. Las dificultades, el idioma, la presión, los errores hicieron que me preguntara si de verdad merecía la pena seguir con esto que estoy empezando. Soy una estudiante erasmus y todos mis amigos siempre están de fiesta, pasandoselo bien, durmiendo sin despertarse a las 5 todos los días, etc. Algo que yo estaba renunciando por trabajar más duro y olvidarme de esa otra vida que podría haber elegido. He estado toda la semana visitando a mis amigas de la residencia que son de España y llorando porque no sabía si todo el esfuerzo que llevo haciendo desde septiembre merece la pena o es para nada porque al final no podría aprobar la Licencia que había empezado en Francia. Mis amigas me ayudaron a seguir adelante y no rendirme y así hice.
Aguanté la primera semana aunque sentía que no me necesitaban porque no hacía mucho y no tenía un formador asignado todavía. Ha habido días peores y días quizá un poco mejores. Más adelante lo averiguaré.
